ORDENO Y MANDO SIN DAR EXPLICACIONES
Sabido es por parte de todos que nuestro querido alcalde hace y deshace sin dar explicaciones. Es más, le cuesta asumir que en una democracia quien tiene el poder está obligado a dar cuenta de sus actos y a responder por ellos ante los vecinos. En este mandato, humildemente, hemos intentado todos los días hacérselo entender, algo que no ha sido fácil, pues las explicaciones recibidas en muchos casos, han sido incompletas o directamente inexistentes.
Una muestra clara de lo que decimos es que, a día de hoy, todavía no ha tenido a bien convocar el pleno trimestral al que está obligado por ley. El último fue el 25 de marzo de 2026. Los plenos podrían celebrarse cada menos tiempo si él quisiera, pero todo apunta a que en realidad si pudiera no celebraría ninguno. Se convocan cada trimestre porque es lo mínimo que exige la ley. Seguramente nuestro alcalde preferiría coronarse rey o cacique, pensamos, y así no tener que reunir a todos los concejales para explicar sus políticas y sus decisiones. Y mucho menos tener que responder por una manera de hacer que a todas luces ha sido y es arbitraria y autoritaria.
¿Por qué no ha convocado el pleno todavía? ¿Lo hace solo para dificultar el trabajo de la oposición o es también para molestar todo lo que pueda? ¿Disfruta recordando que él es el único que manda? Ejercer de alcalde con responsabilidad es también mantener y respetar un mínimo la agenda oficial, los procesos administrativos y los actos públicos.
Dos ejemplos clarísimos de lo que decimos. ¿Cómo es posible que haya salido a licitación, una vez más, el pliego de condiciones para otorgar la gestión del chiringuito de la piscina y eso no haya pasado por el pleno? ¿En qué cabeza cabe que tres meses después de la renuncia de su primer teniente de alcalde todavía nadie haya sido nominado para ocupar el cargo vacante?
La dejadez y el pasotismo es la norma. El desprecio y el insulto su respuesta principal cuando se le cuestiona su manera de proceder. Si no respeta a los vecinos y vecinas, al final, nuestro alcalde no respeta a Lagunilla.
POR NUESTRO PUEBLO