ATENCIÓN, PELIGRO

Queridos lectores,

En nuestra entrada anterior comentamos lo "limpio y cuidado" que lucía el pueblo, visto que se estaba acondicionando de cara al verano y a la llegada masiva de vecinos que se produce en estas fechas. Nos permitimos entrecomillar ese "limpio y cuidado" porque este lavado de cara tan solo se produce en algunas zonas, mientras que otras continúan completamente abandonadas. Limpieza selectiva y a cuentagotas, podríamos decir.

Existe un ejemplo palmario de lo que decimos: el cementerio municipal. Un lugar que seguramente será muy visitado estos días. Queremos mencionarlo para advertir de la peligrosidad que supone actualmente acudir allí y porque es imprescindible ir con cuidado. Desde finales del año pasado, que se dice pronto, un enorme socavón se encuentra junto a la entrada, en el lado derecho. Este gran agujero se debe a las obras que comenzaron para la construcción de nuevos nichos y que, como tantas otras, por el momento han quedado a medio hacer, sin señales que indiquen su pronta finalización. 






Podemos llegar a entender que los trabajos públicos se demoren por diversos motivos, pero lo que no se puede tolerar en ningún caso es que no se señalice adecuadamente el peligro que pueden suponer, pues una caída en dicho agujero podría resultar fatal. Cualquier persona que vaya a visitar las tumbas en las que yacen sus allegados o niños y niñas que curiosean y se pasean por la zona pueden ser víctimas de una caída con un final trágico. ¿Tan difícil es indicar el riesgo con la colocación de unas vallas que señalicen adecuadamente la zona hasta que se tenga a bien finalizar el trabajo?

Quizá es mucho pedir, puede ser, porque de donde no hay no se puede sacar. Recordemos que fue en uno de los primeros plenos de esta legislatura cuando un concejal del grupo mayoritario y por tanto que forma parte del gobierno actual ya le recordó a nuestro alcalde que la "charca sin agua" del paraje Agualmedio también suponía un peligro con riesgo de caída, solicitando que se pusiera señalización adecuada para prevenirlo. A día de hoy seguimos esperando que dicha advertencia se lleve a cabo. No ha sido el único caso. ¿Cuántos meses ha estado la entrada del Vallejo la Mata con un agujero en medio, incluso cubierto de hojas, mientras acababan las conducciones del famoso restaurante sin uso? Parecería el mejor ejemplo marca de la casa de cómo gobierna nuestro alcalde: abrir un agujero, dejarlo abierto durante meses sin señalizar y ver si los vecinos y vecinas son capaces de esquivarlo sin sufrir daños.

La dejadez por bandera, el descontrol general y el desconocimiento total como signos de identidad de un alcalde que cada vez va más a la deriva y que no consigue poner proyectos en marcha más allá de la mera construcción inicial de ladrillo y cemento. Cierto es que de vez en cuando los acaba, aunque por mucho que los publicite lamentablemente siguen suponiendo una pérdida de dinero diaria a nuestro consistorio. No hay ningún beneficio público en construir apartamentos que no se abren, en edificar un "restaurante" que no se alquila, en excavar una charca que no se llena o bien en promover destrozos medioambientales que después cuestan sanciones económicas. Lo único que está claro es que mientras todo esto sucede, a la vista de todo el mundo, los equipamientos más necesarios para que un municipio siga vivo como son el médico o el colegio, raramente disfrutan de una mejora o una pequeña inversión para mejorar sus carencias. A pesar de las numerosas peticiones que hemos hecho este mandato.


¿De verdad este es el pueblo que queremos y nos merecemos? Queda menos de un año para poder elegir de nuevo y recuperar la sensatez, antes de que sea demasiado tarde.


POR NUESTRO PUEBLO