LA DEJADEZ COMO CARTA DE PRESENTACIÓN
¿Habéis entrado alguna vez en la página web del Ayuntamiento de Lagunilla? Os invitamos a hacerlo: www.lagunilla.es
En el año 2025 y teniendo en cuenta el nivel de implantación de internet a todos los niveles, una página web es la puerta de acceso y la carta de presentación ante el mundo de cualquier empresa, administración o incluso particular. Atendiendo al estado en el que se encuentra la página web oficial de nuestro pueblo, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que lamentablemente nos encontramos ante otro ejemplo notorio de dejadez y pasotismo de nuestro alcalde.
Si el objetivo declarado del consistorio es conseguir atraer visitantes al pueblo o incluso convertir Lagunilla en un referente a nivel comarcal, cualquier persona que quiera informarse sobre qué es a día de hoy nuestro pueblo a través de internet descubrirá cosas asombrosas que, seguramente, le harán pensar que se encuentra ante un pueblo abandonado o suspendido en el tiempo.
Os vamos a poner unos cuantos ejemplos para que entendáis mejor lo que decimos. Sin entrar a valorar el diseño, la usabilidad o el atractivo de la página web (temas que no son menores), nos centraremos simplemente en la información que aparece.
En el apartado principal ‘Ayuntamiento’ que preside la cabecera podemos encontrar un saludo del alcalde desfasado con una imagen que no entendemos a qué viene, dos únicas actas correspondientes a plenos celebrados en el año 2012 o bien, y esto también es interesante, un apartado denominado ‘Perfil del contratante’ en el que podemos deleitarnos con una muestra clara de incompetencia y ocultismo. Por ejemplo, podemos encontrar el anuncio de licitación de los quioscos del Vallejo de la Mata de este año 2025, pero no del servicio de bar de la piscina. Por el contrario, sí tenemos el anuncio de la piscina del 2024, pero no del Vallejo. Y así sucesivamente, en un listado desordenado y sin ningún tipo de lógica que salta del 2013 al 2020.
La casilla ‘Nuestro pueblo’ es quizás el mayor ejemplo para afirmar con rotundidad que el mantenimiento de la web es prácticamente inexistente. Unas imágenes desfasadas y antiguas de peñas que aparecen sin ton ni son (desconocemos si cuentan con el preceptivo consentimiento firmado de las personas que aparecen en ellas) y, sobre todo, un compendio de empresas ya cerradas y otras que no aparecen son una muestra clara de ello. No queda aquí el drama, puesto que si lo que os interesa es saber cómo funciona en nuestro ayuntamiento la ‘Atención al ciudadano’, encontraréis que se supone que sigue abierta la oficina de la Caja España Duero o bien que el Boletín Oficial de Castilla y León quedó suspendido en el tiempo en septiembre de 2020.
Más allá de esto, si cualquier persona interesada en visitar nuestro pueblo quisiera conocer los ‘Eventos’ que se celebran en el municipio, comprobará que el único que se ha hecho jamás se celebró en el año 2021. Si el interés reside en conocer, a través del ‘Portal de transparencia’, cómo funciona el consistorio hallará tan solo 4 actas de plenos municipales celebrados este 2025. Si, por el contrario, le interesa lo que pueda hallar en el ‘Buzón del ciudadano’ observará, perplejo, que aparecen unas cuantas licencias concedidas a título individual de hace casi una década. Así las cosas, recomendaríamos a cualquier internauta incauto que no se fíe de los horarios de los autobuses que aparecen.
El caso es que no se puede decir que nadie entre regularmente para intentar mantener o actualizar este servicio básico. Muestra de ello es que en el apartado ‘Últimas noticias’ podemos encontrar actividades más actuales, como por ejemplo aquellas que supuestamente se debían celebrar este último mes de agosto. Nos llama poderosamente la atención que, más allá de este apartado, a quien corresponda actualizar la web no le chirríe trabajar sobre una plataforma tan inútil, desfasada y capaz de provocar el sonrojo de cualquier persona que quiera conocer algo más de Lagunilla.
Ante esta situación, no podemos hacer más que recomendarle encarecidamente a nuestro alcalde que, si no es capaz de mantener en servicio algo tan elemental en este siglo como una página web, o bien actualizarla, piense sinceramente si no sería mejor cerrarla. Claro que entonces podría contravenir la Ley 11/2007 que regula el acceso electrónico de los ciudadanos a los servicios públicos y que establece que, obligatoriamente, los particulares tienen el derecho a usar medios electrónicos en sus relaciones con la administración y las administraciones la obligación de atenderles por esta vía. Una buena paradoja. ¿Qué hará nuestro alcalde? Estaremos atentos. Sus respuestas nunca dejan a nadie indiferente.
POR NUESTRO PUEBLO
